El miedo a la libertad

10 Me gustaría comenzar este post dando las gracias a la persona que me ha hecho llegar a gran parte de las reflexiones que aparecen a continuación, el doctor Juan Miguel Fernández-Balboa,profesor titular de la UAM y autor de uno de los mejores libros que he leído en los últimos tiempos Palabras caballo, sin duda un gran amigo y una de esas personas de las que gracias a diario porque se hayan cruzado en el camino. ¿Qué es para ti la libertad? ¿Te consideras una persona libre? Es una pregunta que quizás no te hayas hecho nunca puesto que la tenemos tan interiorizada que la damos por sabida, pero sin duda es una pregunta clave que deberías pararte a reflexionar con calma puesto que en su respuesta están muchos de los valores que sostienen tu vida. Cuando pregunto a alguien ¿ Qué es para ti la libertad?, más allá de la incomodidad que suele generar por esa parte que nos ha inculcado la sociedad sobre la no reflexión en el interior y la búsqueda en el exterior, las respuestas suelen ser similares: “La libertad es sentirme libre, no tener que trabajar, estar en la naturaleza, disfrutar del paisaje, no tener preocupaciones económicas, no tener que pagar mi casa, etc.”. Si analizamos las respuestas a fondo, nos damos cuenta de que seguimos buscando en el exterior, buscamos la libertad en un paisaje o en no tener una casa que pagar cuando nadie nos ha obligado a comprarnos una casa. Estamos en un mundo lleno de contradicciones debido a esta incongruencia que surge de la pedagogía venenosa que nos han inculcado hasta adoctrinarnos en este paradigma de búsqueda continua en el exterior. Cada día tengo más claro que el viaje más bonito y apasionante de mi vida está en mi interior y en realmente descubrir quién soy yo y que he venido a hacer a este mundo. Si me lo permites, voy a intentar expresar con palabras lo que significa para mí la libertad y a la vez, el miedo a la libertad. Desde mi punto de vista pensamos que somos libres cuando en realidad no lo somos. En relación con preguntas como: -¿Por qué has comprado una casa en la playa en vez pegarte unas vacaciones impresionantes cada verano de tu vida? -¿Por qué sigues en tu trabajo siendo infeliz y siempre encuentras una excusa, llámese crisis, llámese necesidad de horario para llevar a mi hijo al cole etc. para no dejarlo y llevas así 8 años de tu vida quejándote día tras día? -¿Por qué te quejas continuamente de la labor de los bancos pero luego te compras una casa con una hipoteca a 35 años que supone una carga para toda tu vida? -¿Por qué si ya no estás enamorad@ de tu pareja desde hace años y la situación en casa te hace tremendamente infeliz no eres capaz de dar el paso que cada día ronda tu cabeza ? Cada día tengo más claro que la clave no está en las respuestas como nos han enseñado sino en las buenas preguntas. Para mí la respuesta a todas estas preguntas es el desconocimiento que tenemos de nuestro YO, no sabemos quiénes somos ni qué hacemos en esta vida. Vamos por el camino que nos han enseñado desde pequeños y nos vamos conformando con lo que nos dicen que está bien. Hay que comprar una casa y pagar una hipoteca a 35 años para “asegurar” tu futuro y el de los tuyos, vale, pues como eso es lo que me dicen, lo hago, pero como de pequeño me han enseñado a hacer raíces cuadradas pero no me han enseñado educación financiera que me sirviera para decidir si comprar una casa o alquilarla y todo el mundo compra casas, pues me dejo llevar. ¿Por qué nos enseñan raíces cuadradas y no nos enseñan aspectos que realmente nos sirvan para manejar nuestra vida de adultos? Pues no lo sé, pero como visión es bastante critica en este sentido ya que cuanto más indago y más descubro, más me frustro con la educación que tenemos, prefiero dejarlo estar y simplemente expresar mi punto de vista para que cada uno recoja lo que quiera. 8 Para mí, la libertad más grande y de la que carecemos es la libertad de pensamiento. Por libertad de pensamiento no me refiero a lo que nos delimitan con el significado “libertad de expresión” respecto a que puedas tener una ideología o puedas expresar tu opinión. Quiero ir mucho más allá. El ser libre en tu pensamiento requiere de una desprogramación a nivel mental de todo lo que nos han “inculcado” desde niños. Solo cuando esto suceda y nuestra mente consiga estar libre de juicios y valores que no ha adquirido nuestro yo individual, conseguiremos ser libres. Lo que nos han enseñado viene pautado, inculcado y adoctrinado a través de nuestra educación tanto en el ámbito familiar, como a través de nuestros maestros, medios de comunicación etc. por lo tanto, repito, solo cuando consigamos desprogramarnos (y ello requiere de un trabajo arduo y laborioso día a día) conseguiremos volver a ser niños y por tanto ser libres, mientras eso ocurre, sin ser conscientes de ello, seguiremos contaminados y en esta búsqueda continua de quien soy yo y qué he venido a hacer al mundo (en el mejor de los casos) o en su defecto, en la ignorancia de caminar por la vida sin ni siquiera preguntarme esto actuando en base a las circunstancias que me vayan sucediendo en la vida. Como decía Ortega y Gasset yo soy yo y mis circunstancias. El problema es ese, que si no sé contestar a la pregunta ¿quién soy yo? lo que me queda son mis circunstancias. Si las circunstancias son buenas (situación de bonanza en nuestro país) todo es maravilloso y la vida me sonríe, pero si las circunstancias son malas (la crisis de los últimos años) entonces la vida es una mierda y no me pueden ir peor las cosas… y así me pasaré la vida, dependiendo de eso, de las “circunstancias” que sucedan a mi alrededor. El problema es que como adoctrinamos a través de nuestros valores puesto que pensamos que son los correctos , vamos desarrollando nuevas generaciones en base a lo que nosotros pensamos que es lo correcto. Llevamos a nuestro hijo de tres años subido a hombros a una manifestación política, vemos La Sexta o Telemadrid según nos convenga, leemos El mundo o El País y escuchamos La Ser o La Cope, pero luego estamos totalmente convencidos que estamos dejando crecer a nuestro hijo en total “libertad” ya que le decimos que es “libre” de hacer lo que quiera. Ese es el problema, ni siquiera somos conscientes de esta pedagogía venenosa que inculcamos a través de la educación puesto que nadie nos ha enseñado a mantener esa consciencia en todos y cada uno de los actos que llevamos a cabo en nuestra vida. 9 Como ejemplo curioso, me gusta viajar en metro siempre que puedo ya que me parece uno de los más fieles reflejos del sentimiento de la población. Como estoy desconectado del mundo al no escuchar la radio, leer la prensa ni ver la televisión para intentar ser fiel a los principios que comento de intentar desprogramarme, el viajar en metro me ayuda a no estar tan apartado de la sociedad y siempre que puedo voy solo para ir muy atento a las conversaciones que se derivan en el trayecto. Hace unos días recuerdo a un hombre de unos 50 años que se dirigía a un concierto del famoso grupo de rock AC/DC e iba con su grupo de amigos y comentaba con una decepción tremenda y totalmente cabizbajo:

Después de tantos años intentando guiarle por el buen camino, intentando que estudiara algo productivo para el día de mañana, me dice el otro día que quería hablar conmigo porque quería decirme algo que pensaba que no me iba a gustar y de repente me dice que quería ser notario”, yo escuchaba incrédulo pero mi sorpresa fue aún mayor cuando el grupo de amigos que le escuchaba, comenzaron a compadecerse y uno de ellos le dijo “Bueno Paco, no te preocupes joder, deja al chaval que estudie lo que quiera, piensa que también habrá notarios que sean buena gente hombre

Este es el problema, queremos una sociedad libre pero ninguno de nosotros es libre. Apelamos a la democracia sin saber lo que significa democracia ya que cuando sale en televisión uno del otro partido político o cambiamos de canal o si ese día estamos con ganas de marcha y nos apetece ofuscarnos un poco le llamamos hijo de puta y sinvergüenza y de esa manera nos sentimos mejor ( al menos durante los 10 segundos posteriores al asunto ya que luego todo sigue igual). Apelamos a la libertad de expresión pero cuando estoy en contra de Podemos y me encuentro con una persona que es votante de este partido , le juzgo y le pongo las etiquetas que la sociedad me ha dicho que tienen estos votantes, “perroflauta”, “radical”, “comunista” etc. y si es del otro lado, le llamo “casta”, “corrupto”, “facha” y es habitual oír en conversaciones frases del tipo “yo no podría tener una novia pepera” o “un rojo de mierda de los de Podemos no entra a mi casa ni de coña que esa gente ni se ducha”. Comentarios tan sumamente deplorables no solo son aprobados si no que son refrendados con sarcasmo y risas puesto que como nos juntamos con gente afín a nosotros, semejante incongruencia resulta hasta una broma graciosa en el grupo. Yo me hago una reflexión cuando oigo frases de este tipo. ¿Nos estamos volviendo locos? ¿Y la esencia de las personas? Que más da de qué dichoso partido político sean, últimamente acostumbro mucho a mirar a la gente a los ojos , no a mirar lo que hay fuera, sino a mirar lo que hay dentro de sus ojos, y ¿sabes que me encuentro? Encuentro personas, encuentro seres humanos, encuentro personas interesantes que tienen una gran cantidad de cosas que aportarme, no les pregunto ni donde viven, ni cuál es su coche, ni les juzgo por su ropa ni por el trabajo que tengan, eso me importa muy poco la verdad, me importa lo que hay detrás y si conseguimos atravesar la barrera que nos ha impuesto la sociedad con los estereotipos, encontramos muchas más cosas de las que en principio pensábamos, solo hay que intentar ver más allá y de repente, encuentras personas maravillosas allá por donde vas. 7 Esto es lo que me preocupa del cambio político, intento huir de la política pero observo mi entorno y me preocupa la radicalización. Estoy a favor de un cambio político ya que lo que ha ocurrido es inadmisible y no puede seguir ocurriendo, pero me preocupa el odio que veo cuando miro a la gente a los ojos al hablar de política. Me gustaría ver cambio en sus ojos, pero veo odio, me gustaría ver paz pero veo venganza y ese odio es lo que menos nos hace falta en estos momentos. Nos hace falta olvidar y cambiar el rumbo puesto que como le digo a mi equipo cuando se centra en temas del pasado, lo que ha pasado ya ha pasado, ya no lo puedes modificar. Solo te puedes centrar en el aquí y en el ahora, eso es lo único que nos tiene que preocupar, el futuro pasará y el pasado ya pasó, por lo tanto centrémonos en disfrutar este momento. Creo que no somos libres tampoco en el lenguaje que utilizamos,  y como en nuestra educación, tampoco nos han enseñado lo que influye dicho lenguaje en nuestro día a día a nivel cognitivo, no somos conscientes del daño que nos hacemos a nivel mental cuando hablamos sin saber lo que decimos. Recordemos que la connotación del verbo “ser” es la de “pertenecer” si yo digo  que soy del Real Madrid ni siquiera estoy siendo consciente de que estoy afirmando que el Real Madrid es mi dueño ( luego lo entiendes cuando vas a ver un partido de fútbol y ves el fanatismo y la cantidad de incongruencias que se hacen como insultar a la afición rival que igual está al otro lado del campo, levantándote de tu silla exacerbado gritando todo tipo de improperios mientras tu hijo de seis años sentado a tu lado te mira incrédulo, luego afirmamos que nuestro hijo es “libre” en su educación pero es que, de nuevo el problema es que ni somos conscientes de nuestros actos. ) Es curioso cómo se ve reflejado el victimismo de la sociedad cuando utilizamos los verbos de manera inconsciente, cuando “mi” equipo gana la gente suele decir “hemos ganado” y cuando “mi” equipo pierde solemos decir “han perdido”. Vivimos en un victimismo continuo y este ejemplo que puede parecer absurdo, se aplica a todos los ámbitos de la vida, si hay logro me apunto el tanto, si hay pérdida la culpa es del gobierno. El lenguaje es fundamental en nuestra vida y como digo, cuando miras de verdad a alguien a los ojos, es complicado que te engañe ya que en la mirada se ven muchas cosas, pero si alguien es muy buen actor, tan solo tienes que aprender a estudiar el lenguaje de las personas y eso sí que no falla puesto que forma parte del inconsciente. Somos lo que nos decimos. El doctor Juan Miguel-Fernández Balboa  me lo explicaba muy bien cuando yo le exponía que no entendía que el mundo cada vez fuera a peor, que la sociedad cada vez estaba más avanzada en la evolución humana y sin embargo, cada vez más corrompida, que los valores estaban desapareciendo. ¿Qué está pasando Juan Miguel?

Roberto, imagínate que vamos a ver una película al cine y tú quieres ver una y yo quiero ver otra, estamos los dos solos en el cine y los dos nos empeñamos en ver una película diferente, le damos al play  y comienzan a rodar las dos películas. ¿Qué crees que pasaría? Efectivamente Roberto, sería un caos, se mezclarían tu película y mi película, se mezclaría el audio, se mezclaría el sonido, y no se entendería nada, sería imposible que nos enteráramos de nada de lo que estamos viendo, eso es lo que pasa en la sociedad actual Roberto. Cada uno ve su película y no es capaz de pararse a pensar en la película del otro. PP o PODEMOS, REAL MADRID O BARCELONA, INDEPENDENCIA O NO INDEPENDENCIA, por lo tanto, lo único que está en tu mano es salirte de eso e intentar ver las dos películas desde fuera mientras los demás se frustran sin darse cuenta de que el principal problema radica en ellos mismos.

En este sentido estoy totalmente de acuerdo con mi maestro pero creo que hay solución, Claro que hay solución. La solución para alcanzar la libertad está en la educación, en la educación de nuestros hijos. Es cierto que el cambio no lo veremos a corto plazo sino en los hijos de nuestros hijos. Si cambiamos toda la metodología en la educación podemos cambiar el mundo y adaptarlo en la misma medida al gran desarrollo tecnológico que estamos llevando a cabo, utilizar la evolución para evolucionar y no como actualmente que estamos utilizando esa evolución para corrompernos. Por ello insisto tanto y estoy dedicando cada vez más tiempo al tema de la educación emocional, la educación a través del desarrollo personal que permita a nuestros jóvenes ser libres y cuando crezcan sepan claramente cuáles son sus valores porque los han adquirido y los han ido forjando ellos mismos, no se los ha inculcado nadie. De esta manera, sí que podrán ser buenos políticos, buenos maestros, o buenos artistas ya que encontrarán su verdadera pasión a través de sí mismos y no a través de lo que les imponga la sociedad. Mientras no cambiemos eso, seguiremos todos viendo la película que nos interese y seguiremos teniendo políticos corruptos ya que no estamos educados a través de los tres factores que para mí son claves en el desarrollo de una persona, el espiritual, el emocional y el del conocimiento. Si uno de esos tres cojea todo se va al traste, y actualmente la manipulación que siguen haciendo a nuestros jóvenes únicamente a través del conocimiento es enorme. Que bonito sería una educación libre, pero libre de verdad, donde cada niño se fuera forjando sus valores y un día con 16 años pudiera el maestro preguntar, hoy vamos a hacer un trabajo sobre el aborto ¿quién de vosotros está a favor y quién está en contra? Vale, pues los que estáis a favor del aborto, vais a posicionaros en contra y vais a defender esta postura intentando entender por qué vuestros compañeros piensan de esa manera, y en el caso contrario los que pensáis que el aborto es una aberración, vais a posicionaros como que el aborto es algo positivo para la sociedad y tenéis que demostrar a vuestros compañeros que es así,  Sería maravilloso, ¿no crees? 11 En todas y cada una de las facetas de la vida, que pudiéramos entendernos y ponernos en el lugar de la película que está viendo el otro, y que a medida que fuéramos creciendo no se nos olvidara que cuando somos niños da igual que seamos negros, blancos, chinos, judíos, católicos, protestantes, guapos, feos, bajos, ricos, pobres… todo eso da igual, ya que los niños son libertad y esencia, para ellos no existen todos estos condicionamientos y definiciones que la sociedad ha utilizado para etiquetarnos como a las ovejas mientras presumimos de ser libres por votar a un partido o a otro. Todo es mucho más sencillo que eso, por lo tanto, seamos libres, recuperemos nuestro niño interior y saquémosle a pasear.

Si puedes bromear sobre algo muy importante, es que has alcanzado la libertad. (Maurice Bejart)

2 comentarios en “El miedo a la libertad

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s